Verificación previa a la liberación
Controles que se ejecutan antes de mover un solo peso
Cada módulo cubre una parte concreta del proceso: confirmar quién firma, comprobar que la condición pactada se cumple de verdad y dejar rastro de todo lo que ocurrió. No sustituyen al contrato ni al custodio, se colocan delante.
Validación de firmas biométricas de todas las partes
Antes de autorizar cualquier desembolso, el sistema exige que comprador, vendedor y, cuando corresponde, el intermediario confirmen su identidad mediante coincidencia facial y huella de voz. Si una de las firmas no alcanza el umbral de confianza, la operación queda retenida y se abre una segunda comprobación asíncrona en lugar de rechazarla de plano. Esto evita bloqueos por mala iluminación o audio degradado sin abrir la puerta a una suplantación.
Lectura de las condiciones del contrato inteligente
El módulo revisa que las condiciones programadas se hayan cumplido tal como se redactaron: plazos, entregas, hitos o cualquier cláusula verificable. Cuando detecta una discrepancia entre lo que el contrato da por bueno y lo que consta en los registros externos, detiene la ejecución automática y deja la incidencia documentada para revisión humana.
Coincidencia entre identidad registrada y firmante real
Una firma replicada o una parte que no coincide con la identidad declarada al abrir la cuenta es uno de los vectores de fraude más habituales. El control cruza los datos del firmante con el historial de la cuenta, el dispositivo empleado y el patrón de comportamiento previo. Si algo no encaja, la liberación no avanza hasta que se resuelva la diferencia.
Registro trazable de cada intento y cada decisión
Todo lo que ocurre queda firmado y almacenado: qué parte validó, en qué momento, con qué resultado y qué condición se evaluó. Ese rastro sirve tanto para auditoría interna como para responder ante un requerimiento legal. La idea es sencilla: si alguien pregunta por qué se liberó un fondo, debe existir una respuesta verificable y no una reconstrucción a posteriori.
Continuidad cuando la red falla a mitad de operación
Una caída de red justo después de validar la firma no debería obligar a repetir todo el proceso ni dejar el dinero en un limbo. El módulo guarda el estado de cada intento, encola la operación y la reanuda con reintentos acotados y ventanas de tiempo definidas. Las partes reciben avisos claros sobre en qué punto quedó todo.
Los equipos legales, financieros y de cumplimiento suelen empezar por revisar el detalle de cada módulo y después consultar cómo se integra en una operación real.